sábado, 25 de julio de 2009

ESTAS COSAS MODERNAS

Creo que los jóvenes de hoy son tan privilegiados.
todas las cosas modernas están a su alcance. celulares, videos, cámaras, todas las cosas que yo nunca tuve ni soñé en tener. Hasta el trabajo escolar es muy fácil. Ya no hay que leer ni estudiar para hacer un trabajo. Sólo "bajarlo" de la Internet.
Sin embargo, también yo he podido disfrutar algunas cosas. Mis hijos me han ido enseñando de a poco (descubrí que me gusta esta cosa) y a veces me paso largas horas con mi amigo Google, que es muy sabio, y me contesta todo lo que le pregunto . Y a veces no me contesta, pero solo porque no supe hacer bien la pregunta. Investigo terapias alternativas, chistes de viejitos, chistes blancos y de los otros. Muchos libros, hobbies, en fin, de todo. He leído cosas que nunca pensé en averiguar, y ocupo mucho del material que leo para desarrollo personal.
También tengo amigos cibernéticos al otro lado del mundo. amigos españoles, cubanos , mejicanos, que no conozco en persona, pero nos escribimos y compartimos conocimientos y cosas bellas.
Me considero privilegiada por esto.
Conocí lo bueno de la vida antes de que fuera demasiado tarde.
y... sigo curioseando y aprendiendo lo que me gusta.
Doy gracias a Dios por mis hijos, que me regalaron este computador, me enseñan a usarlo, me ayudan con lo que no puedo hacer y tienen paciencia para no retarme cuando me equivoco de puro porfiada.
lo lamento mucho por los que no han tenido esta oportunidad
¡ se han perdido algo grande ¡

GERTA ... Y MIS RECUERDOS

No se si es el frio del invierno, o los años que me están pesando, pero me siento un poco melancólica. Recuerdo cosas que había olvidado completamente, pero en algún momento se activó mi "archivo" y vuelven a mi memoria los recuerdos tan frescos como ayer. Algunos son muy bellos y me emocionan. Otros son desagradables y no los quiero tener presentes. y sin embargo... ¡están ahí ¡
talvez esperando un momento de flaqueza para aparecer de nuevo y turbar mi paz
Cuando cierro mis ojos y pienso en las cosas bellas que me han ocurrido.... es como si el tiempo se hubiese detenido.
Una vez conocí a una enfermera alemana, se llamaba Gerta y creo que el apellido era Holstein, o algo así.
Nos conocimos de manera increíble.
Yo estaba en la habitación de una clínica, tras largas horas de trabajo de parto, y sin la suficiente dilatación no me llevaban a la sala de parto, así que como toda mujer normal, lloraba y gemía con las contracciones, en la privacidad de mi cuarto, sin nadie a mi lado. Cuando de pronto, se abre la puerta y entra Gerta y me habla duramente: "Mirre señorra. Ud no dejar dorrmirr a mi señorra¡
la verdad es que no le entendí lo que me decía, así que cuando se me pasó la contracción recién pude darme cuenta que era una enfermera particular que estaba cuidando a una mujer que ya había dado a luz. Le expliqué que había roto la fuente a las 9 de la mañana, eran las 12 de la noche y ya no soportaba los dolores. Ella solo me preguntó que edad tenía. Le dije que iba a cumplir 27 años y ella me respondió: "Ah, porr eso sufrre tanto. porrque Ud. ya está muy vieja"
¡ plop ¡ Pienso que me diría hoy , sabiendo que ahora si que estoy muy vieja ¡
Sin embargo, a pesar de lo dura, era muy buena esta alemana... Le dió una pastilla para " dorrmirrr a su señorrra"
y cuando se quedó dormida, se vino a mi pieza a acompañarme. me tomaba la mano cuando me venían las contracciones y me contaba historias para entretenerme y me olvidara del dolor.
Una historia que me contó se me quedó grabada por lo impresionante.
Me contó que su mamá era enfermera en un hospital alemán y en el tiempo de la segunda guerra mundial ella la llevaba al hospital a su trabajo para tenerla a su lado. Había un oficial de la Gestapo que sospechaba que ella era de origen judío y siempre iba a molestarla en su turno, le hacía preguntas y se iba aún más molesto de lo que llegaba.
Un día, trajeron a un soldado alemán muy grave, con una herida de bayoneta en el vientre y cuando su mamá fue a curarlo, el alemán le ordenó secamente: No, que lo haga ella, de tanto venir aquí ya debe saber hacerlo.
Ella estaba jugando, por lo que tenía las manos sucias y no quería hacerlo, pero su mamá le susurró, Hijita, hazlo, por amor de Dios. y ella, que solo tenía 7 años, tomó la aguja y la enhebró para coser al soldado, aunque no sabía cómo.
El soldado estaba consciente y cuando vió que la niña vacilaba, le dió ánimos y le dijo, "cóseme sin miedo, yo te voy a ayudar" y tomándose la carne sangrante de la herida,se metió los intestinos adentro y sostuvo sus carnes cerrándo la herida con sus manos para que la chica lo cosiera.
Ella lo hizo como pudo y el soldado perdió después el conocimiento.
Un tiempo despues llegaron los aliados y su madre la trajo a América (eran las dos solitas)
Me contó además que siempre guardó este recuerdo doloroso, por lo impresionante para ella y porque sabía en lo profundo de su corazón que con la enorme herida curada además con sus manitos sucias, el pobre soldado debía haberse muerto de la infección.
Pasaron muchos años, su madre falleció y ella empezó a ganarse la vida como enfermera, y hacía trabajo nocturno cuidando enfermos porque era mejor pagado. Me contó que un día, saliente de noche, se moría de hambre y pasó por un local de comidas "La Fuente Alemana", a servirse algo.
Cuando fue a pagar, el dueño , que estaba en la caja, le preguntó si era alemana,
si acaso había estado en la guerra donde el había sido soldado de infantería y ella le contó su historia. El dueño la quedó mirando y de pronto como que se trastornó. Se sacó la chaqueta, la camisa y ella pudo ver una cicatriz antigua en su vientre, donde aún se veían unas puntadas muy feas e irregulares. El hombre parecía un loco, y llamó a los empleados y les dijo, Miren, Conozcan a esta señora. Ella me salvó la vida cuando era apenas una niñita y me cosió mis heridas...
Gerta no podía creerlo, pero las pruebas estaban allí.
Era una alemana fría y un poco dura, pero mientras me contaba aquello, sus bellos ojos estaban llenos de lágrimas y los míos también....
No se que habrá sido de ella.
Nos perdimos por los caminos de la vida y no volvimos a encontrarnos.
Me gusta pensar que tuvo una vida mejor.
Pienso que merecía algo muy bueno (aunque me haya tratado de vieja a los 27 años)
Si Dios la salvó de la guerra y los campos de concentración junto a su madre, fue por algo bueno.
Quizas ella me borró de su mente y nunca más me recordó.
Pero yo siempre la tuve en mis recuerdos .
Ojalá hubiesen muchas Gertas en este mundo y sería un mundo mejor.

martes, 21 de julio de 2009

DIVAGANDO

¡ Que contradictoria suele ser la vida¡
Para algunos puede ser corta y plena
para otros vacía, amarga y solitaria
Para los menos... larga, dulce y bella

¿ Es vivir acaso dejar pasar los días
sin buscar en la profundidad del alma
la razón y el porqué del existir
sin pensar siquiera en el mañana?

¿donde está el milagro de vivir? a veces me pregunto
Está presente en todo tiempo cosa y lugar
en los animales, la tierra, los árboles y el campo
en el agua de la fuente y en lo profundo del mar

En los juegos acelerados de los niños
en el cansado y lento caminar
de los sabios y silentes hombres viejos
cuya experiencia no sabemos valorar

¿que separa a la vida de la muerte?
¿que separa a la luz de la oscuridad?
¿que separa a la alegría del dolor?
¿que separa al Mal de la Bondad

¿cómo enfrentar aquel día señalado
en que se cumpla lo inevitable?
Si no hemos preparado nuestra alma
para enfrentar un destino inexorable

Habrá pasado la vida como un soplo
sin haber salido, quizas, de la rutina
Solo quedará la postrera esperanza
de alcanzar a ver la Luz Divina

RECUERDOS

Pasan lentos los minutos. El sueño se ha ido
miles de ideas, recuerdos fugaces llegan a mi mente
Trato de pensar...más, divago media adormecida
tu imagen me llega de manera inconsciente

Recuerdo tu cálida sonrisa. Tus ojos sinceros
el rubor que me invadía cuando me mirabas
los celos que sentía de todas las muchachas
que estaban junto a ti.. y no se alejaban

¿porqué no logré hacerme amar por ti ?
¿porqué no pude despertar tu alma dormida?
¿porqué te alejaste ese día de mi lado
negándote a aceptar el panal que te ofrecía?

Talvez no quisiste hacerme daño
Era sólo una niña... quizas ... no lo sé
Resuenan en mi mente las más tristes palabras
De lo que pudo haber sido ... y no fué